Estas galletas son comunes en Europa Central, especialmente en países como Alemania, Suiza, Austria, Republica Checa y Hungría. Son unas pastas de almendra y vainilla con forma de media luna típicas de la época navideña en esos países, aunque se suelen comer también durante todo el año. La receta es muy fácil, sólo hay que mezclar, darles forma y hornearlas, pero hay que tener en cuenta ciertos aspectos si se quiere obtener unas galletas ricas y bonitas.
Ingredientes para 30 galletas:
- 200 gramos de harina de trigo común.
- 20 gramos de fécula o almidón de maíz, maicena.
- 100 gramos de harina de almendra, o almendras peladas y molidas.
- 100 gramos de mantequilla fría.
- 1 huevo M.
- 100 gramos de azúcar blanca.
- Una pizca de sal.
- Azúcar glas para rebozar.
- 4 gramos de levadura química, una cucharadita no muy llena.
- 3 sobres de azúcar de vainilla, o una cucharadita de esencia. También se puede usar media o una vaina de vainilla que se triturará (sin abrir, entera) en un molinillo con los 100 gramos de azúcar normal hasta tener un azúcar glas con trazas de la vaina. Yo hice esto último y es lo que mejor sabor da a la galletas.
Se corta la mantequilla en cubos pequeños del tamaño de un garbanzo y se pone en un recipiente grande para mezclarla con todos los ingredientes, menos el huevo. Se va aplastando la mantequilla con un tenedor y se va mezclando con los ingredientes secos.
Cuando se tenga una textura de migas o arena mojada se añade el huevo previamente batido y se integra. Se va aplastado y apretando la masa hasta tener una bola homogénea y compacta. Se le da un pequeño amasado solamente hasta integrar los ingredientes, la masa debe quedar uniforme pero quebradiza, nada elástica.
En este momento se pueden hacer las galletas pero es mejor si la masa reposa en la nevera mínimo media hora, yo la dejé envuelta en un plástico hasta el día siguiente, para que se integren bien los sabores y la masa esté más fría a la hora de darle forma.
Una vez reposada la masa, se pesa y se divide en el número de galletas que queremos hacer. Mi masa pesó unos 600 gramos y dividí su peso entre 30, dando como resultado 20, por tanto me salieron 30 galletas de unos 20 gramos.
Se hacen bolas de masa y luego se ruedan hasta hacer un cilindro para formar finalmente una media luna. Se ponen en una bandeja con papel de horno o lámina de silicona un poco separadas y se llevan al congelador unos 30 minutos, si la bandeja no entra en el congelador, guarda las galletas ya formadas en la nevera 1 hora hasta que estén bien frías.
Es importante que las galletas entren al horno estando muy frías ya que si no lo están, se van a desparramar y van a quedar muy planas. Esto se hace con todas las galletas de mantequilla en las que se quiere que guarden su forma.
Se hornean a 180 grados entre 12 y 15 minutos, según el horno. Estarán listas cuando la base esté dorada del color del café con leche y los bordes igual, no deben quedar muy doradas por arriba.
Al sacarlas del horno se espera 5 minutos y luego se emborrizan en azúcar glas, esto hay que hacerlo cuando todavía están un poco calientes para que así se adhiera el azúcar a la galleta. Cuando salen del horno están un poco blandas pero luego al enfriar sobre una rejilla quedarán crujientes, que no duras.
Guarda las galletas en un envase hermético fuera de la nevera, donde no haya humedad, yo uso una lata.
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