Son unas galletas de calabaza integrales que van especiadas. Esta vez las hice con cortadores de Halloween. Para hacerlas se necesita:
- 130 gramos de harina de avena, o 65 gramos de harina de avena y 65 gramos de harina de trigo integral.
- 30 gramos de almendra molida.
- 60 gramos de calabaza asada o cocida.
- 30 gramos de mantequilla.
- 20 gramos de aceite de oliva virgen extra.
- 60 gramos de panela o azúcar moreno.
- Un poco de canela, jengibre, nuez moscada y una pizca de sal.
Triturar con la batidora todo menos
la harina. Tamizar la harina con un colador y añadir la mezcla anterior hasta
tener una masa, que estará pegajosa y se tiene guardar en la nevera un poco
estirada para que se enfríe y poder hacer las galletas.
Si vas a usar un molde o cortador, estira
la masa hasta unos 5 milímetros de grosor, hazlo entre dos papeles de horno, llévala
al congelador unos minutos hasta que endurezca para que al cortar las galletas
no se deformen.
Si no usas cortador, haz bolitas del
tamaño de una nuez y aplástalas hasta tener un disco de unos 4 milímetros de
grosor. Para hacer esto, es mejor untarse las manos con un poco de aceite.
Pon las galletas sobre una bandeja
con papel de horno o lámina de silicona. Tanto si se hacen con cortador como si
no, hay que congelar las galletas antes de hornearlas, para que no se expandan
en el horno. Con unos 10 minutos en el congelador es suficiente.
Hornéalas a 180 grados entre 10 y
14 minutos, según tu horno. Estarán listas cuando empiecen a dorarse por los lados.
Al sacarlas del congelador, salen blandas, luego se enfrían sobre una rejilla y
quedan crujientes, que no duras. Guárdalas en una lata de metal con una
servilleta en el fondo.
Comentarios
Publicar un comentario